sábado, 27 de diciembre de 2014

4. El PUENTE DE ALMACILES


Forma parte de la carretera que une Caravaca de la Cruz con Puebla de Don Fadrique y se encuentra situado a 200 metros al este de la localidad de Almaciles. Su construcción se remonta al último tercio del siglo xix y fue sin lugar a dudas la obra más importante y costosa de la mencionada carretera.
Anteproyecto y ejecución de las obras


presentación del anteproyecto  (año 1861).
El anteproyecto del trazado de la carretera que uniría la ciudad de Caravaca con la villa de Puebla de Don Fadrique fue aprobado en 1862 por Real Orden del 20 de junio del mismo año, siendo ministro de Fomento don Rafael de bustos y Castilla Portugal (Marqués de Corvera), propulsor del proyecto de la carretera a la que nos estamos refiriendo.
Debido a que la memoria descriptiva del anteproyecto es muy extensa en su redacción ya que expone con todo tipo de detalles muchos aspectos técnicos, he extraído para no alargar excesivamente este trabajo, los puntos que he considerado más interesantes. No obstante, debido a mi escaso o nulo conocimiento sobre esta materia, ruego se me excuse si no quedara medianamente clara esta exposición. 
Según el Plan General de Carreteras aprobado en 1860, éstas eran clasificadas de primero, segundo y tercer orden y, dependiendo de esta clasificación, así correspondía tanto el tipo de construcción, como las dimensiones, firme, cunetas, etc.
La carretera de Caravaca a Puebla fue clasificada de tercer orden, aplicándole las medidas establecidas para estas vías. Por tanto, tenía seis metros de anchura, cuatro metros y medio para el firme, y setenta y cinco centímetros a cada lado para las cunetas.
No obstante, don Juan Moreno Rocafull, ingeniero y autor del proyecto, puso de manifiesto la importancia que tenía esta línea como parte de una comunicación general entre varias provincias, que le daba categoría de carretera provincial, por lo que  debería de  clasificase entre las de 2º orden.
Según indica el anteproyecto, la riqueza de la zona a que habría de servir esta carretera era esencialmente agrícola, pecuaria y forestal, siendo de gran importancia la salida que tendrían estos productos con dirección a Murcia y Alicante,  una vez realizada esta vía.
Entre los muchos beneficios que aportaría a lo largo de su recorrido -sigue diciendo-  sería el de facilitar la exploración de los montes de la sierra de Segura, que por La Puebla y Cañada de la Cruz exportan en el día sus ricos y abundantes productos como maderas, leñas y carbones.
La mayor parte de maderas estaban destinadas a la estación de Calasparra para ser trasladadas por medio de ferrocarril a Cartagena, contribuyendo al suministro de este valioso producto al Arsenal de Marina y al Parque de Artillería de esta ciudad.
Igualmente tendrían salida los centenares de miles de fanegas de cereales que producía el extenso y fértil campo de Bugejar, así como los inmediatos de la Puebla, Caravaca y algunos otros limítrofes de Almería.
También sería una vía más rápida y segura para transportar todas las carnes, aceite y lanas que la provincia de Murcia y la limítrofe de Alicante, consumía de esa parte de Andalucía.
Boceto de una de las partes centrales del puente.
La longitud total de la vía contando desde su origen en el collado de la Torre Vieja hasta las puertas de Puebla de Don Fadrique es de 49.753 metros, y el  coste aproximado de toda la obra es de 5.414.000 reales
Para su ejecución, la carretera se dividió en cinco trozos:
El trozo 1º comprende desde el collado de la Torre vieja (Caravaca) hasta el Saz, punto situado a la salida del pueblo de Barranda y donde realmente entra en él la carretera. Su longitud es de 6076 metros.
Se conoce como Collado de la Torre Vieja, el paraje donde se encuentra enclavada la venta de Cavila, en el cual también está el entronque de la carretera que se dirige a Lorca.
El trozo 2º termina frente a Casa Blanca, entre dicha casa y el aljibe arruinado, su longitud es de 14.070,67 metros.
El trozo 3º llega hasta el collado del Moral, teniendo una longitud de 8.654 metros.
El trozo 4º termina en la margen derecha de la cañada de los Almaciles y tiene de longitud 10.993,95 metros, dejando a su paso por la derecha, el caserío del entredicho y sobre las faldas de la sierra, bastante próximos, las poblaciones de Cañada de la Cruz, los Odres y el Hornico.
El trozo 5º y último comprende desde Almaciles hasta las puertas de Puebla de Don Fadrique, siendo su longitud de 9.957 metros.
Construcción del Puente de Almaciles
Teniendo en cuenta las dimensiones con las que debía contar el puente para unir los dos extremos de la cañada de Almaciles (390 metros de longitud), la obra en conjunto más costosa de la carretera, se barajaron tres posibilidades:
  1. Construcción de puente mixto de hierro y fábrica
  2.      "                de puente de fábrica
  3.      "                de badén a lo largo de la cañada
La primera de ellas consistía en construir un puente mixto de hierro y fábrica que fue objeto de estudio, pero solamente el hierro que se necesitaba para los tramos de los 120 metros que sumaban las luces de los 15 pontones se barajó la cantidad de 500.000 reales, a lo que habría que añadir la mayor elevación que exigirían muros, pilas, estribos y otros dispositivos. Todo ello unido a los elementos de fábrica que habría que emplear, hacían que esta construcción mixta tuviera un alto coste, con lo cual se desestimó.
La tercera opción consistía en construir un gran badén que comprendiera todo el largo de la cañada (390 metros). En su construcción  se establecían tres rastrillos longitudinales que recorrían todo lo largo de la obra, coronados por una hilera de sillería con cadenas transversales  también de sillería.
A fin de evitar socavaciones, se colocaría una gruesa capa de escollera de 2 metros de profundidad por 3 metros de anchura para hacerlo resistente a las grandes masas de agua que habrían de dar paso por encima en muchas ocasiones.
En opinión del autor de estos proyectos, el badén era la peor solución ya que seguía siendo sumergible el paso de la cañada, ante lo cual emitió informe favorable para el proyecto de construcción de un Puente de fábrica.
El término «construcción de fábrica» se emplea para determinar las obras, o parte de ellas que están construidas con piedra o ladrillo y argamasa. 


Vistas del puente en sus caras norte y sur.
¿Por qué se decantó la Dirección General de Carreteras por este proyecto? Pues a tenor de los datos e informes presentados, era el  más viable desde el punto de vista técnico y también económico, comparado con los dos anteriores. Además de, según indica dicha memoria, las facilidades que ofrece el terreno para obtener la materia prima: piedra, arena, cal, yeso, ladrillo, tierra, madera y agua. Otros materiales como el hierro forjado y la clavazón debían traerse desde Caravaca, el hierro fundido desde Murcia y la cal hidráulica o el cemento procederían de Cartagena o Novelda.
El importe total presupuestado para la obra del puente fue de 909.801,37 reales.
La estructura fundamental del puente está compuesta por 15 claros (arcos) de 8 metros de luz cada uno, sobre la parte más baja del cauce de la cañada, que son los que recogen la mayor parte del caudal de las aguas que por ella transita cuando se producen las grandes crecidas.
  Estos arcos están cubiertos con bóvedas apoyadas sobre 14 pilas de 2 metros de espesor y 2 estribos de 3 metros cada uno. El dar 2 metros de espesor a las pilas ―según dice el proyecto― parece exagerado pero se hace para que puedan resistir perfectamente a los choques de las maderas que arrastran las grandes crecidas.
El puente se completa con otros cinco arcos con bóveda en su parte este de 6 metros de luz cada uno, y otros siete con estas mismas medidas en su parte oeste.  Estos arcos tienen dos objetivos: uno,  el de servir de desagüe cuando el nivel de las aguas llegue a cotas altas y el otro para no alterar mucho el desnivel del puente en sus dos extremos.
Dibujo que forma una de las bóvedas con el ladrillo que la recubre.
Materiales e infraestructura
Otros datos de interés referentes a los materiales que se utilizaron en la construcción del puente son los siguientes:
Los muros de ambos lados del puente en todo su trayecto, están construidos de mampostería (obra realizada con piedras, ajustadas y unidas con argamasa).
Cantera de piedra del barranco el Salao (Pedrarias).
 La piedra de sillería procede de la cantera del barranco el Salao, paraje que se encuentra a unos dos kilómetros al sur de Pedrarias, donde aún se pueden ver los restos de piedra empleados en su construcción.
Tanto la cal común como el yeso, se fabricaron en Almaciles. La madera se trajo de los depósitos de Cañada de la Cruz y de  Puebla de Don Fadrique
El ladrillo, se hizo y se coció en el cortijo de las Ánimas, nombre por el que era conocido lo que actualmente es la Tejera. Este cortijo disponía y aún sigue teniendo, un manantial de agua y una balsa. En el año 1860 ya había allí instalada una tejera, seguramente de procedencia antigua, que con toda probabilidad abastecía de teja a Almaciles y a los cortijos colindantes. Esta tejera estuvo funcionando hasta mediados del siglo pasado.
Con vistas a la construcción del puente de Almaciles y para proveer de ladrillo a la obra, hubo que dotar el lugar de una cierta infraestructura, así que se ampliaron el número de balsas para elaborar el barro o arcilla y se crearon varios hornos, con el fin de cocer dicho ladrillo.

Horno de cocer teja y ladrillo en la Tejera (antiguo cortijo de las Ánimas).
No sabemos el número exacto de hornos que se construyeron, aunque actualmente existen tres, que fueron los que se siguieron utilizando hasta los años 60. Hornos que, en este momento, se encuentran en estado ruinoso. En la foto se puede ver el frontal y la boca de prender fuego de uno de ellos.
El puente y su trascendencia
El puente de Almaciles con sus 27 ojos y sus 355 metros de longitud  es un claro exponente de la ingeniería civil de la segunda mitad del siglo XIX. Estamos hablando de uno de los puentes más largos que se construyeron en aquel tiempo.
La construcción del puente dio lugar al siguiente dicho popular:
Pueblo de Almaciles/te puede llamar dichoso
 que no hay en España entera/un puente con veintisiete ojos.
Todos los datos apuntan que las obras que dieron lugar a la construcción del puente de Almaciles y al resto de tramos de la carretera, quedaron terminadas al final de la década de 1870.  
El periódico DIARIO DE CÓRDOBA con fecha 9 de octubre de 1878 publica lo siguiente: «Dicen de Puebla de Don Fadrique (Granada) que pronto estará en disposición de poderse explotar la carretera que ha de unir aquella población con Caravaca, en cuyas obras llama poderosamente la atención un magnifico puente de doce ojos (serían veinte y siete) que se está construyendo en Almaciles por el cuerpo de ingenieros».
Otro dato que avala esta información, es la que se desprende de una reunión que celebró la Corporación Municipal de Puebla el 1 de enero de 1880, en la que el alcalde propone que se hiciera una plantación de árboles en la carretera de Caravaca.
Éstos y otros datos nos llevan a la conclusión de que en 1880 ya estaba en funcionamiento la carretera de Caravaca a Puebla de Don Fadrique.
El Puente de Almaciles ha desarrollado a lo largo de su existencia un papel fundamental en la comunicación del Noroeste murciano con el Altiplano granadino, aunque bien es verdad que también se ha cobrado alguna víctima por la caída al vacío de algún carruaje de tracción animal, como el que se produjo a finales de los años 20 del pasado siglo en el que falleció el vecino de Almaciles Tomas Mateos Torres o, en tiempos más recientes, de automóviles y vehículos pesados.
Recuerdo aquel camión cargado de remolacha con dirección a la azucarera de Caniles, que tras desplazar varios sillares del pretil del puente, quedó balanceándose con la mitad del camión (incluida la cabina) en el aire y la otra mitad apoyada sobre la carretera.
Este accidente produjo un acto de solidaridad colectiva en los habitantes de Almaciles, quienes por medio de cuerdas, cadenas, anclajes y otros medios,  hicieron posible el rescate de aquel camión cuyo destino final hubiera sido el de caer a la cañada de no ser por esa ayuda. Este suceso ocurrió en el año 1960 del cual fui testigo al igual que otros muchachos de mi generación.
A su noble arquitectura, se une una sólida robustez demostrada a lo largo de su casi siglo y medio de existencia, donde ha tenido que soportar numerosas riadas y avenidas con ingente cantidad de agua mezclada con ramajes y troncos arrastrados por la corriente, ante la mirada impasible y esperanzadora de varias generaciones de almacileños.
Pero, ¡paradojas de la vida! lo que no ha podido el paso del tiempo, ni la furia de la naturaleza, ni el abundante tráfico rodado con grandes camiones de alto tonelaje, lo han conseguido la dejadez y el expolio al que ha sido sometido a lo largo de los últimos años.
Actualmente se encuentra en desuso ya que con motivo de la ampliación y mejora de esta carretera (A-330) a mediados de los años 90, se construyó otro puente de tubos arcos (metálicos), situado unos metros al norte del anterior.
Vista nocturna del puente tras su restauración.
Ha sido restaurado recientemente por la Junta de Andalucía a iniciativa del Ayuntamiento de Puebla de Don Fadrique, a través del Grupo de Desarrollo Rural del Altiplano de Granada y el Programa de Iniciativa de Turismo Sostenible.
Este puente que está considerado como Bien de Interés Cultural (BIC) tiene que ser motivo de cuido y protección por parte de todos (autoridades y ciudadanos). Pues hay que tener en cuenta que no es solo patrimonio de Almaciles, sino de todo el Municipio, de Granada y de Andalucía. 
Dos personas claves en la construcción del Puente de Almaciles
Debido al importante papel desempeñado por don Rafael de Bustos y don Juan Moreno Rocafull en la ejecución de la carretera que une Caravaca de la Cruz y Puebla de Don Fadrique, donde se encuentra el puente de Almaciles, se muestra a continuación un perfil biográfico de ambos personajes:


El Marqués de Corvera.
Don Rafael de Bustos y Castilla- Portugal (Marqués de Corvera),  nació en Huéscar (Granada) el 28 de abril de 1807 y falleció en Archena (Murcia) el 16 de marzo de 1894. Sus restos se encuentran sepultados en la capilla Bizantina del balneario de esta localidad.
Doctor en derecho por la Universidad de Alcalá de Henares, contrajo matrimonio en 1833 con doña María Teresa Riquelme y Arce, iii Condesa de las Almenas y en 1850 fue elegido diputado a cortes por Murcia; cargo que mantuvo durante 26 años en sucesivas elecciones.
Bajo el reinado de Isabel II formó parte del gobierno de Unión Liberal presidido por D. Leopoldo O’Donnell, siendo nombrado Ministro de Fomento; puesto en el que estuvo desde el 30 de junio de 1858 hasta enero de 1863. Este ministerio abarcaba numerosas competencias, entre las cuales se encontraban infraestructuras como el ferrocarril y las carreteras. 
Durante su mandato se realizaron en España numerosos proyectos y construcciones de obras públicas, destacando el ferrocarril que en aquellos años estaba en plena expansión, y también la creación de una importante red de carreteras en todo el país.
Desde su puesto como gobernador de Madrid, fundó la Academia de Ciencias Morales y Políticas e hizo construir la Casa de la Moneda. En 1875 se le concedió la Grandeza de España.
En su etapa como senador y ministro dejó constancia de su apego y estima a las provincias de Murcia y Granada, a las cuales estuvo muy vinculado.
D. Juan Moreno Rocafull es la otra persona clave en la construcción del puente de Almaciles. A él se debe el proyecto de ejecución de dicho puente, sin lugar a dudas, la obra de ingeniería más importante de la carretera que uniría Caravaca de la Cruz con Puebla de Don Fadrique.


Don Juan Moreno Rocafull.
Hijo de una influyente y aristocrática familia lorquina, nació en esta ciudad el 13 de enero de 1820. Estudió en Madrid la carrera de ingeniero de Caminos Canales y Puertos siendo el numero uno de su promoción.
Fue nombrado Inspector General de primera clase del cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de España.
Entre los trabajos que realizó este notable Ingeniero constan innumerables proyectos y obras de relevancia en la segunda mitad del siglo xix. En Lorca, su ciudad natal, dirigió las obras del puente que unió el arrabal de San Cristóbal con el resto de la ciudad.
Suyos son también los proyectos para la construcción del los faros de Cabo de Palos, Mazarrón y Águilas, junto al puente de Archena, así como el trazado del ferrocarril de Murcia a Granada, y otros muchos trabajos de ingeniería en estas provincias y en el resto de España.
Don Juan Moreno Rocafull estuvo casado con  doña Concepción Musso Moreno, con quien tuvo tres hijos. Falleció en Madrid el 28 de mayo de 1892.
De él se dijo que «tuvo la honra de desarrollar el vasto plan de trabajo que promovió el Ministro Sr. Marqués de Corvera».




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Fuente
1. Archivo general de la administración, Alcalá de Henares (Madrid)
2. Archivo  Municipal de Puebla D. Fadrique, libros capitulares 1880-1898-1902
3. Archivo Municipal de Lorca
4. Revista de Obras Públicas Tomo 18 libro 1. Año 1860      
5. Revista de Obras Públicas 10. Año 1862
   Nota. El reconocimiento a Albina Mateos Martínez por el interés mostrado a lo largo de varios años, para que se tomara conciencia de la situación de abandono y expoliación a la que ha sido sometido el puente. Recurriendo a instancias y organismos oficiales con el fin de paliar y remediar esta situación.


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